Hoy vuelvo a salir de noche. Según mis cálculos, tengo 40 kilómetros por delante, así que cuanto antes empiece, mejor. Dejo Sahagún con nocturnidad y alevosía, los primeros kilómetros no me hace falta el frontal porque hasta las afueras de la población está todo perfectamente iluminado. Y donde no, una luna casi llena baña el paisaje de una luz plateada.
La diferencia con todas las jornadas anteriores, es que a pesar de la noche y la temprana hora, ya hay peregrinos en el Camino. Les adelanto, y mi saludo es devuelto en francés, alemán, y un farfulleo indistinguible. ¡Hay peregrinos! Es un placer poder decir ¡Buen Camino! a troche y moche.
Cuando salimos de Sahagún ya sí toca encender la luz. Tengo un momento de duda en un punto en el que el Camino se bifurca en dos variantes: el Camino oficial, y otro alternativo que va por Calzadilla de los hermanillos.
Yo sigo el Camino oficial, la variante que va por el pueblo de Ned Flanders es más solitaria, y de eso ya llevo buena ración. El día va rompiendo, bastante nublado pero sin lluvia, y algo fresco. Vaya, como si fuera octubre. Pronto llego al primer pueblo, Bercianos del Real Camino.
Por lo demás, el pueblo no tiene gran cosa pero como me gusta chupar cámara pues me hago la foto de rigor.
Será por lo largo que se hace el tramo, porque esta estación predispone el alma a la melancolía, o porque el Camino te hace mirar para adentro, tengo un momento de acordarme mucho de mi familia. De la que está, mis niñas, mi chica ♥️. Y de la que ya no está. Me emociono un poquito, con leve efusión ocular acuosa incluida.
Por fin llego a Reliegos. Una diferencia enorme entre el Camino de Madrid y este, es que aquí la profusión de servicios, albergues, bares y todo tipo de negocios orientados al peregrino (y a su cartera) es enorme. Y claro, cada uno quiere llevar el ascua a su sardina, con lo que te encuentras con flechas y más flechas en todas direcciones.
El bar Elvis, toda una institución del Camino. Wespak englis, on parle francais 😁.
Por el Camino me cruzo con muchos peregrinos. Bueno, más bien diría que adelanto a muchos peregrinos, pero en 40k nadie me adelanta a mí. Esto no lo digo para tirarme el pisto, solo constato un hecho que no sé si es bueno o no, pero yo no sé andar más despacio. Además, si algo te enseña el Camino es humildad. Si caes en la tentación de creerte algo especial por estar recorriendo esta inmensa distancia a pie, en seguida ves alguien con más años, o más kilos, o las dos cosas que está haciendo exactamente lo mismo que tú. La fe mueve montañas y caminos.
Y otra cosa que enseña el Camino, es a sonreír. Ni uno solo de los peregrinos que me he cruzado hoy, ha dejado de devolver mi "Buen Camino" con una sonrisa, la misma que yo les regalo a ellos 😊
Atravieso el pueblo y cruzo un puente sobre el río. El Esla y el eslo. Es lo que viene siendo el enésimo selfie 😄.
Y por hoy está bien. Mañana, jornada de descanso (de verdad), serán solo 17k hasta León que espero permitan reponerse un poco a mis pobres pies. Hasta mañana 🥱.














ResponderEliminarBuena etapa te has metido, en El Burgo Ranero creo recordar que unos amigos de Corredor del Cañamares (Javi y Mari) tienen un bar que se llama La Costa del Adobe; lo que te queda hasta Leon es feo de cojones, menos mal que son pocos kms, pero Leon merece mucho la pena visitarla, ve al barrio humedo (no es de guarrerias) y come cecina de la buena.
Buen Camino!
Anonimo es scop desde Texalia
EliminarSí, así es. Siento no haberlo leído antes.
Eliminar¡Qué bonito sonreirse y desearse lo mejor en el Camino! Y no te excedes con los selfies, no te preocupes, quizás el mejor fue el de cuando ibas lento y parecías un caracol, jeje. Las moscas sí que se merecen su adjetivo de pesadas, pero ojalá te hayan abandonado ya y sus sustitutos sean los compañeros peregrinos. Adelante, caminante en paz!
ResponderEliminarSinin, el jefe del bar Elvis es todo un personaje.
ResponderEliminarY recuerda en el Camino también prisas ni aún trillando.
Jose CdC