En este rinconcito lo cuento (casi) todo, cosas hermosas, cosas curiosas, cosas divertidas, y ayer tocaron cosas dolorosas. Como la vida misma.
Hoy, mientras recorro (con mucho cuidado) los primeros metros del Camino, siguiendo el cauce del río Oribio, recibo vuestros mensajes de ánimo, ya sea un comentario en el post de ayer, un WhatsApp, o por cualquier otro medio, y qué queréis, uno tiene su corazoncito, y el mío además después de tantos días de Camino está muy tierno. Pues ea, que me emociono de ver a tanta buena gente pendiente de mis pasos y mandándome palabras, por qué no decirlo, palabras de amor. Y aunque el Oribio no sea el Duero, miro el río que canta a mi lado y resuena en mi cabeza el Romance del Duero, de Gerardo Diego.
Y entre los Santos de piedra,
Y los álamos de magia,
Pasas llevando en tus ondas,
Palabras de amor, palabras.
Sólo puedo deciros, gracias por vuestras palabras. De corazón ❤️. Me siento como un jugador del Liverpool: I'll never walk alone.
Venga, al lío que se hace tarde y luego me entra el sueño y no doy pie con bola. Decía que salgo con mucho tiento, hay un runrún pero más en la zona del músculo, donde se cebó ayer la fisio, que en el tendón. Así que voy caminando, ritmo tranquilo. Un día más, la aurora me saluda con sus mejores galas...
El recorrido hoy es muy simple: recorrer espectaculares castañares y robledales, pasando por infinidad de pequeñas aldeas y por el Monasterio de Samos. Así que a ello me pongo. Una vez más, sendas increíbles...
Pequeñas iglesias de aldea...
La vista no se sacia. Ni selfie - man se atreve a asomar, pero quién va asomando poco a poco es la molestia en la pierna 😩. Por fin llego a la villa de Samos.
Y ahí está el monasterio. Soberbio. Magnífico. Imprescindible. Cerrado los martes ☹️🤬. Esta vista lejana es todo lo que me llevaré de él ( y el sello del Concello).
A la salida de Samos continúo mi Camino siguiendo las flechas amarillas. No siempre es fácil, en ocasiones las flechas son pequeñas, medio borradas por el tiempo y no es fácil distinguirlas 😄.
La molestia en la pierna crece poco a poco, pero es tan hermoso el Camino que a veces me olvido de ella. Castaños centenarios jalonan los márgenes del Camino.
A veces una racha de viento los agita, y como proyectiles empiezan a caer castañas que rebotan violentamente contra el suelo. Yo cierro los ojos esperando en cualquier momento el
castañazo, pero por esta vez Santiago intercede y me libro.
Podría estar horas poniendo fotos como estas, y aún así no podéis imaginar lo que es caminar por allí. Es algo mágico.
Mágico, y solitario. Me encuentro algún que otro peregrino, pero la mayor parte del tiempo camino solo por estos bosques (fíjate que pena). Eso sí, luego llegas a cualquier bar en el Camino, y siempre hay peregrinos acomodados en la terraza. Yo creo que los tienen en plantilla para atraer a los incautos 😄. Otros tienen curiosos "escaparates" para llamar nuestra atención.
El caso es que por fin se rompe el hechizo y salgo de esos bosques encantados. La pierna va muy cargada y molesta. En el making off de una foto de selfie - man se ve perfectamente que algo no va bien, y que soy un actor consumado 😄.
Pero si la pierna aguanta, yo aguanto. Finalmente llego a Sarria (114 kilómetros a Santiago), donde existe este curioso monolito que hermana el Camino y el Shikoku Henro, que como todo el mundo ignora y yo también hasta esta mañana, es una peregrinación que se hace en Japón recorriendo 88 templos en 43 jornadas 😱.
Hoy creo que me despido del Sol 😥. Mañana, toca ir hasta Portomarín pasado por agua ☔. Voy a cruzar el Miño...
Buen Camino.
«Bienaventurado eres, peregrino, si lo que más te preocupa no es llegar, sino llegar con los otros.» 🙂
ResponderEliminarTe acercas a pasos agigantados al objetivo, ya lo tienes a tiro de piedra (con una buena honda) ;)
ResponderEliminarPido al Gran Manitu que la pierna deje de darte la lata, tu no le hagas mucho caso y tira para adelante ;)
Buen Camino!
VAMOOOOOOOOOOOOS, Pardiez
ResponderEliminarYa no te queda casi nada, y si nuestro aliento te sirve de algo, te mandaremos gritos hipohuracanados :-) , No seas flojo, que ya tendrás tiempo de descansar. Abrazos y todo la fuerza posible
ResponderEliminarHola Jorge, soy Berna (el anonimo), vamos crack, que esas molestias van a tener su recompensa en breve
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