lunes, 17 de octubre de 2022

Lunes de pasión

Llevo oyendo llover toda la noche. Esto tenía que llegar, no puede uno pretender hacer el Camino en octubre e irse de rositas. Así que hoy me preparo a conciencia. Sobre mi vestimenta habitual, coloco un sobrepantalón impermeable Quechua NH500 y mi chubasquero técnico Raidlight con membrana R-Light MP+ de 2 capas que me mantendría seco aunque me hundiera con el Titanic. Coloco a su vez la funda impermeable de la mochila. Chequeo mi imagen en el espejo. Perfecto.



Pongo el pie en la calle. No cae una gota. 🤬🤬🤬. A pesar de todo, decido mantener el disfraz porque en cualquier momento puede volver a llover. Echo a andar aún de noche sobre la carretera mojada, pronto llego al vecino Vega de Valcarce.



Cuando llego a Las Herrerías, ya asoma el día y cruzo el puente sobre el Valcarce. Pienso que ese puente lleva viendo pasar peregrinos cinco siglos, que se dice pronto. Y ahora soy uno de ellos.



A partir de Las Herrerías, la cosa se pone seria. La pendiente se acentúa, y pronto empiezo a sudar la gota gorda dentro de mi sobrenosequé y mis dos membranas. Pongo buena cara para el selfie porque soy un profesional del engaño y el postureo, pero me estoy asando en mi propio jugo.




Empiezo a quitarme capas como una cebolla mientras sigo subiendo. Pero a pesar de todo, estoy disfrutando como un gorrino (con perdón), la subida es increíblemente hermosa, pasando por bosques de castaños, nogales, hayas, que forman un túnel sobre mi mientras voy caminando sobre sus hojas muertas.




Paso por los últimos pueblos leoneses, La faba y La laguna de Castilla, y salgo del bosque camino ya del alto, mi cara lo dice todo.



Llamo a mi chica con una videollamada (cosas de los peregrinos del siglo XXI) para compartir con ella este lugar y este momento ♥️. Sí, somos así de empalagositos, ¿pasa algo 😜?

Tras una curva del camino, aparece un hito más grande que los demás. Galicia. Ya estoy en Galicia, y parece que ya casi puedo escuchar el tañido de las campanas de Santiago.



Pero aún queda mucha tela que cortar. Sigo ascendiendo a O Cebreiro, y empieza a soplar un viento fresco que hace que vuelva a colocar las capas de la cebolla pero en sentido inverso. Llego al alto, intento entablar conversación con una lugareña pero no hay forma, estas gallegas son de un callado...



En O Cebreiro me tomo un cafecito con un trozo de bizcocho, sello y sigo mi Camino. Durante unos kilómetros, estamos subiendo y bajando por bosques de cuento.




Con setas y todo (Amanita Muscaria), que se note que estamos en otoño.



Y vamos atravesando pequeñísimos pueblos: Liñares, Hospital de condesa, Padornelo, Fonfría... donde selfie - man hace su agosto.








Pero no es oro todo lo que reluce. Desde que he pasado el puerto, me noto el tibial derecho muy cargado, y ahora está empezando a doler ☹️. Me preocupo porque aún quedan 10 - 12 kilómetros incluyendo la bajada fuerte a Triacastela, pero es lo que hay. Agarrar fuerte el palo y apretar los dientes. Intento no forzar nada en las bajadas y parece que no va a más.

A partir de O  Biduedo, la bajada se acentúa. Y además se pone a llover con insistencia, como para no dejarlo. Pero el Camino sigue igual de hermoso:



Y yo sigo disfrutando a pesar de los pesares, los dolores y la lluvia. Con pasión.



Cerca ya de Triacastela, pasamos junto a este castaño, que lleva ochocientos años guardando el Camino.



Y por fin, Triacastela. Después de 35k, dolorido, empapado y feliz, estoy a menos de 140 kilómetros de darle un achuchón al Apóstol (y otro a Belén)




Por la tarde, recurro a los servicios de una fisio que tiene aquí una consulta para peregrinos. Principio de tendinitis a causa de pisar mal a causa de una ampolla a causa de hacer León - Astorga del tirón a causa de... Vaya, una serie de catastróficas desdichas. Me hace ver las estrellas con un apaño de urgencia, con cinta de colores incluida.





Esto es para darle emoción a la cosa, a ver qué os creéis 😄. Mañana etapa corta hasta Sarriá (25 kilómetros), a ver qué tal se da.

Buen Camino.








8 comentarios:

  1. Lo importante, peregrino, es que estás a tope de motivación y eso lo puede todo :)

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  2. Vamossssss Pardi, en otras guerras luchastes y siempre triunfastes

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  3. Venga Sr. Alcalde, que con esa tira azulita tan mona, todo se pasa, y un buen paquete jamás abandona. Mucha suerte

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  4. Espectacular ese castaño y no el Selfiman ese. Menos mal que no entra el abogador, sino te iba a dar una clase magistral de los colores y su importancia en el taping.

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  5. josito, o tu eres daltonico o lo soy yo, tira azulita? Yo la veo verde ;)
    Animo pardi que lo tienes a tiro.
    Buen Camino!

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  6. ¿Azulita? ¡A mí me la pusieron rosa! 😂

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  7. Bonito relato y paisajes, siento lo del tibial pero me alegro de esos momentos tan buenos, incluido tu empalago con MDR. Sigue adelante, caminante en paz!

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